El post que os traemos hoy es uno muy especial, porque ha sido escrito por Ángela, una de nuestras residentes. Nos cuenta por qué decidió venirse a estudiar a la UGR y se decantó por AMRO entre las residencias universitarias de Granada.

Nunca olvidaré mi primer año en la universidad. Decidí estudiar Psicología en la Universidad de Granada por el prestigio de la UGR, por el ambiente universitario de la ciudad y, como no, por ser una de las ciudades más bonitas de España. De hecho, no me equivocaba. En el poco tiempo que llevo en la ciudad solo puedo decir que tiene un encanto especial.

Facilidades de vivir en una residencia

He de decir que dejar tu ciudad (Alicante, en mi caso) e iniciar una nueva vida lejos de tus familiares y amigos no es una decisión fácil. Sin embargo, creo que elegir una residencia de estudiantes en Granada para vivir fue un gran acierto de cara a mi adaptación al cambio y sentirme siempre acompañada y rodeada de amig@s. Estoy convencida de que las comodidades a mi llegada y la facilidad para conocer gente y hacer amigos tan rápidamente no habría sido igual en otro tipo de alojamiento.

Vivir en la residencia de estudiantes AMRO Granada es una experiencia inigualable. Cada día es una nueva aventura gracias al ambiente familiar que se respira y al buen trato por parte del personal. Además, se organizan muchas actividades para fomentar la convivencia y el buen rollo. Desde torneos de futbolín y billar, hasta tours por el centro de la ciudad. Estoy convencida de que algunos de mis nuevos compañeros se convertirán en mis amigos de por vida y que las experiencias que aquí vivamos no las olvidaremos nunca.

Las instalaciones con las que cuenta la residencia son únicas. Las habitaciones son super cómodas y confortables, el comedor está super bien y las salas de estudio y la biblioteca hacen que te entren hasta ganas de estudiar. Por otra parte, las pistas deportivas y la piscina son el lugar ideal para despejar la mente después de trabajar y hacer amigos. Además, cuenta con multitud de jardines exteriores que te permiten estar como si estuvieras en plena naturaleza estando a 10 minutos del centro y del alboroto propio de la ciudad.

Pertenecer a la familia AMRO

En estos meses que llevo en la residencia no me he arrepentido en ni un solo momento de mi estancia aquí; ha cumplido todas mis expectativas y me encuentro como en casa. No diré que no echo de menos a mi familia, pero sí es cierto que poco a poco estamos creando una segunda familia en la residencia. Ahora que he vuelto a casa por Navidad sé que volveré con muchas ganas de seguir haciendo amigos y viviendo nuevas experiencias en la resi.

Es por eso que se la recomiendo a todo aquel que busque un buen ambiente de estudio y social.  Sin lugar a duda, la mejor experiencia universitaria se vive en AMRO.