
En las residencias de estudiantes Amro de Sevilla, Valencia, Getafe, Pamplona, Salamanca y Porto, tenemos claro que la vida universitaria debe ser mucho más que estudiar (¡aunque sí, de vez en cuando, también toca hacerlo!). Aquí, la verdadera magia sucede más allá de las clases, en los pasillos, terrazas, salas comunes y, sobre todo, en las actividades que organizamos. Os damos alguna idea para los más inquietos ¿qué tal organizar un intercambio de idiomas? Imagina que terminas hablando de tus series favoritas con alguien de otro continente ¿O qué tal descubrir tu próxima novela favorita en un club de lectura? En ambos casos se abre un mundo de posibilidades para conocer a personas con intereses tan locos y geniales como los tuyos.
Sabemos que el típico “hello, my name is…” puede parecer un comienzo aburrido, pero los intercambios de idiomas también pueden ser menos tradicionales. Imagina esto: una sala llena de estudiantes de diferentes países, con snacks y bebidas, intentando descifrar trabalenguas en otro idioma (¡spoiler alert! nadie lo consigue hacer bien, a veces ni los propios nativos, pero las risas son épicas).
Estos intercambios pueden servir para mejorar tu inglés, francés o italiano (algo que pasará sin que te des cuenta). Pero también son perfectos para hacer amigos de todo el mundo, descubrir frases coloquiales que no salen en Duolingo y, lo mejor, planear viajes para visitar a esos nuevos amigos en sus países de origen. Porque, seamos sinceros, no hay mejor excusa para viajar que visitar a tu nuevo “bestie” de Alemania o Italia.
Además, el ambiente relajado y juvenil hará que todo fluya de forma natural. ¿Te imaginas aprendiendo portugués mientras te enseñan a bailar samba? O practicando inglés mientras alguien te explica por qué deberías estar viendo esa serie británica que nadie conoce, pero que “te cambiará la vida”. En este caso, aprender un idioma significa conectar, reír y, de paso, convertirte en el rey o la reina de los acentos raros.

Si al escuchar “club de lectura” piensas en gente seria discutiendo clásicos que no entiendes, es porque aún no has organizado ninguno en las residencias Amro. Imagina que los libros son solo la excusa para hablar de cosas que realmente importan: teorías locas sobre finales de sagas, los crushes literarios que todos tenemos (sí, Mr. Darcy también cuenta) y esas frases que te dejaron pensando tres días seguidos.
En los clubs de lectura, no tiene por qué haber reglas estrictas ni caras largas. Puedes traer tu libro favorito, recomendar cómics o, incluso, debatir por qué el manga que estás leyendo es una obra maestra. Lo importante es que encuentres un grupo de personas que compartan tu amor por las buenas historias, ya sea en papel, pantalla o audiolibro.
Además, este tipo de reuniones suelen terminar en planes improvisados: noches de cine basadas en adaptaciones de libros, maratones de escritura creativa o incluso proyectos colaborativos como hacer un fanzine. ¿Te imaginas lo cool que sería decir que participaste en la creación de un mini-libro con tus amigos? Así funcionan las cosas: todo puede empezar con un libro y terminar en una experiencia inolvidable.
Los intercambios de idiomas y los clubs de lectura pueden ser solo el principio. En las residencias de estudiantes Amro de Sevilla, Valencia, Getafe, Pamplona, Salamanca y Porto, siempre hay algo pasando, gracias a vosotros: talleres de fotografía, noches de juegos de mesa, clases de cocina internacional… ¡la lista no acaba nunca! Cada actividad está pensada para vivir experiencias únicas mientras conoces a gente increíble que comparte tus pasiones.