
Si acabas de llegar a la residencia de estudiantes Amro en Alicante, primero: enhorabuena, has aterrizado en una de las ciudades más soleadas, bonitas y sabrosas del Mediterráneo. Segundo: sí, sabemos que has venido a estudiar… pero también a vivir. Así que relájate un poco, guarda los apuntes (solo por hoy, te lo prometemos), y apunta estos 10 planazos que están a tiro de piedra de tu residencia y que todo universitario debería tachar antes de acabar el curso.
Porque vivir en Alicante no es solo playa. Es paseos, terrazas, miradores, cultura, calitas secretas y atardeceres con sabor a tinto de verano. ¿Empezamos?
Sí, es el típico plan que te dicen nada más llegar. Pero no te lo saltes. El Castillo de Santa Bárbara no solo tiene historia, murallas y leyendas de princesas moras. También tiene las mejores vistas de toda la ciudad. Puedes subir andando si te va el rollo deportista, o pillar el ascensor. Ideal para selfies, stories y desconectar un rato entre clase y clase.
Pro tip: sube al atardecer con tus compis de la resi y unas patatas. Picnic con vistas, cero euros, 10/10.
Vale, la playa del Postiguet está bien, pero si quieres sentirte en una peli indie, vete un poco más allá. La Cala de la Palmera o la Cala Cantalar son rincones tranquilos y con aguas cristalinas, perfectos para nadar, tomar el sol o simplemente hacer postureo con gafas de sol. Lleva escarpines si no quieres hacer el pingüino en las rocas.
Esto es Alicante, así que hablar de comida es sagrado. El arroz alicantino no es paella, pero es una locura de sabor. Píllate un arroz con costra, uno del senyoret o incluso uno negro. Sitios como Dársena, La Taberna del Gourmet o incluso algún chiringuito random pueden cambiarte el día (y la vida).
Consejo de estudiante: haz piña con alguien que tenga coche y organiza una escapada gastronómica de domingo. Nunca falla.
Callejuelas, grafitis, casas de colores y ese rollo vintage que queda bien en cualquier feed. El Barrio de Santa Cruz es uno de esos sitios donde cada rincón tiene encanto. Ideal para perderse, hacer fotos o tomarse una caña en una terracita.

Un poco de cultura nunca viene mal. El MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) tiene exposiciones muy chulas y es gratis. El MUBAG (Museo de Bellas Artes Gravina) también mola si te va más el arte clásico. Y si lo tuyo es la arqueología (o tienes un amigo que sí), el MARQ es uno de los mejores museos de su tipo en Europa. Palabrita.
Lo bueno de vivir cerca del centro es que puedes hacerte una ruta de tapas cuando te dé la gana. En calles como Castaños, San Francisco (sí, la de los suelos de colores) o la zona del Mercado Central hay bares con tapas, cervezas y ambientazo. Organiza una quedada de la resi y recorre al menos cinco sitios. Obligatorio pedir pulpo, croquetas y algo que no sepas pronunciar.
En Alicante no todo es reggaetón en la discoteca. Hay bares y salas pequeñas donde puedes descubrir grupazos por cuatro duros. Sitios como Sala Stereo o Las Cigarreras siempre tienen algo. Sigue a los locales en Instagram, y seguro que pillas algún evento guapo entre semana.
Si eres de los que se levanta pronto (o al menos lo intenta), apúntate una mañana a hacer paddle surf en la Playa de San Juan. Es divertido, es diferente, y aunque te caigas al agua, ya estarás despierto. Además, hay empresas que te alquilan tabla y chaleco por menos de lo que cuesta una pizza.
No todo es salir. A veces apetece hacer algo distinto sin gastar mucho. Un escape room es planazo: risas, tensión, trabajo en equipo y excusa para cenar juntos después. Hay varios muy guays por el centro.
Si el tiempo acompaña (spoiler: casi siempre), ve con tu grupo a Lo Morant. Es uno de los pocos parques con zona para barbacoas. Lleva carne, bebida y altavoz. Solo recuerda dejarlo todo limpio y no liar ninguna que luego se entere la resi…
Y lo mejor de todo es que estos planazos están a pocos minutos de la residencia, o como mucho a un trayecto en bus o tranvía. Porque la universidad es importante, sí, pero vivir también lo es. Y en las residencias de estudiantes Amro de Alicante, Sevilla, Valencia, Getafe, Pamplona, Salamanca y Porto, sabemos que cada experiencia cuenta, dentro y fuera del campus.
Así que abre Google Maps, reúne a tu grupo y empieza a tachar estos 10 planes. La uni puede esperar… ¡la vida en Alicante, no!