Un sabor de Alicante: Platos típicos y lugares asequibles para estudiantes
La gastronomía es uno de los temas que nos encanta en las residencias de estudiantes Amro de Alicante, Sevilla, Valencia Getafe, Pamplona, Salamanca y Porto. Hablemos de Alicante, no solo es playa y sol (que también), sino un paraíso gastronómico que hará que tu vida de estudiante sea mucho más sabrosa. Porque sí, sabemos que el presupuesto universitario no siempre da para restaurantes de mantel largo, pero tampoco hace falta vivir a base de noodles instantáneos. La clave está en conocer qué platos típicos probar y dónde comer sin que tu cartera se quede en modo “fin de mes eterno”.
Platos que tienes que probar sí o sí (y no, no vale solo la paella)
Vale, la paella alicantina es un clásico, pero Alicante es mucho más que arroz con marisco. Aquí van algunos platos que deberías tener en tu radar foodie:
Arroz a banda: este plato se inventó como una comida humilde de pescadores, pero hoy es un manjar. El truco está en el caldo de pescado, que le da ese sabor marinero que engancha. Si lo pruebas acompañado de alioli, entenderás por qué la gente se pelea por el último grano.
Pericana: ojo a este nombre porque es la tapa perfecta para estudiantes con hambre y curiosidad. Es una mezcla de pimientos secos, bacalao y aceite de oliva que se unta en pan. Sencillo, sabroso y barato. Además, suena a receta que podrías inventar un domingo con lo que queda en la nevera, pero aquí sabe de lujo.
Coca amb tonyina: es como el primo alicantino de la empanada. Masa fina rellena de atún, cebolla y piñones. La venden en panaderías y hornos de barrio por menos de lo que cuesta un café en franquicia de moda. Ideal para meter en la mochila antes de una clase maratoniana.
Turrón de Jijona y de Alicante: sí, el dulce navideño de toda la vida. Pero aquí no es solo para diciembre: lo encuentras todo el año y en versiones modernas que van desde helados hasta postres en cafeterías cool.
Arroz con costra: menos famoso que la paella, pero muy de aquí. Lleva carne, embutido y huevo por encima que se gratina en el horno. Si eres de los que siempre añade “extra queso” a la pizza, este plato te hará feliz.
Top view of Port in Alicante with docked yachts from castle. Spain
Dónde comer barato en Alicante sin que tu tarjeta llore
Lo mejor de Alicante es que puedes comer muy bien sin que tu cuenta bancaria se ponga en huelga. Aquí tienes algunos sitios que merecen la pena:
Mercado Central de Alicante: más que un sitio para comprar, es un planazo. Hay bares dentro que sirven tapas con productos fresquísimos. Con un par de cañas y unas tapas, sales comido por menos de lo que te gastarías en un menú de comida rápida.
Cervecería Sento: famosa entre estudiantes y locales por sus bocadillos “gourmet” a precios que no duelen. Eso sí, ve con paciencia, porque suele estar lleno. Consejo pro: comparte varios bocatas con tus amigos y así pruebas de todo.
El barrio de Santa Cruz: aparte de ser precioso para pasear, está lleno de bares pequeños con terrazas donde puedes cenar tapas por 10-12 euros. Ideal para noches de “vamos a salir pero tranquilos”.
Universitas o zona de San Vicente: cerca de la Universidad de Alicante hay un montón de bares pensados para estudiantes: menús del día a precios bajos, raciones gigantes y promociones de “caña + tapa” que parecen sacadas de otra época.
Heladería Artesana Peret: porque sí, en Alicante el helado no entiende de estaciones. Y si después de un examen necesitas endulzarte la vida, este es tu sitio.
Y un consejo extra: si te gusta cocinar en la residencia, pásate por las fruterías de barrio o mercados semanales. Son mucho más baratos que los supermercados grandes y, además, apoyas al comercio local. Tu nevera (y tu bolsillo) lo agradecerán.
En resumen, vivir en lasresidencias de estudiantes Amro de Alicante, Sevilla, Valencia Getafe, Pamplona, Salamanca y Porto no es solo estudiar, hacer amigos y disfrutar de la ciudad: también es descubrir la gastronomía local sin tener que gastar medio sueldo en cada salida. Alicante tiene platos únicos que no encontrarás en otros sitios, y lugares donde comer rico y barato que harán que tu vida universitaria sea aún más auténtica. Así que guarda este artículo como si fuera un mapa del tesoro, porque la próxima vez que salgas a comer con tus amigos, ya sabrás dónde encontrar oro… en forma de tapa.